La compenetración de los canales off y on en el comercio electrónico

Cuando empezaron a surgir los canales de venta online mucha gente teorizó sobre las ventajas e inconvenientes de optar por esta estrategia de comercio electrónico y sobre el supuesto de si iban a acabar o a menoscabar las clásicas ventas offline. Ahora, en cambio, se está comprobando que el comercio online, lejos de destruir al tradicional, es una gran herramienta para potenciarlo, para darlo a conocer y para hacer crecer a todo tipo de compañías usando estas dos formas de llegar a los clientes.

Dar más opciones nunca puede ser algo negativo, sino más bien todo lo contrario. Es muy probable que a estas alturas ya hayas comprado por Internet con buenos resultados, o hayas buscado por la red un producto para luego adquirirlo en una tienda física. Esto, que se llama webrooming y que explicaremos a continuación, está siendo sustituido ya por el showrooming, que consiste, precisamente, en lo contrario, probar o ver un producto en una tienda física y acabar comprándolo online.

El marketing en los canales offline y online

Todavía hay muchos analistas que intentan dilucidar quién ganará la batalla si el comercio offline o el online. No obstante, resulta más interesante, más integrador y también más rentable, determinar las bondades de uno y otro, saber sacarles partido en cada momento y en cada situación y enfocar las estrategias según nos convenga.

El problema principal, que ya se va superando, es la desconfianza inicial hacia Internet y hacia los cambios que este pudiera provocar. Los comerciantes, sobre todo los pequeños, los de barrio, veían una competencia desleal en plataformas que logran estar abiertas las 24 horas del día los 365 días del año y que pueden acceder a clientes de todo el mundo.

Ellos, desde sus mostradores de sus comercios, veían todo eso como algo propio de grandes superficies. Pero poco a poco se han ido dando cuenta de que invertir en una tienda online, u ofrecer sus productos o parte de ellos por Internet no suponía un gasto tan grande y podía servirles, además, para promocionar también su tienda física.

Acciones como sortear productos o entregar vales en la página web, tienda online o incluso en las redes sociales de la empresa o comercio, que se tengan que recoger o hacer efectivos en la tienda física, pueden ser buenas estrategias de marketing que integran ambos soportes y que permiten crecer en reputación y en ingresos.

Las tiendas online, además, pueden servir para ofrecer una amplia variedad de productos y de catálogos que, tal vez por espacio o por otros motivos, no somos capaces de presentar de forma óptima en nuestra tienda física. Del mismo modo, se pueden generar ofertas específicas para uno y otro soporte y lanzar todo tipo de campañas para fidelizar a nuestros clientes, para mantenerlos informados y para incitarles a la compra.

Las tiendas online y su evolución

Que las tiendas online y el comercio electrónico son un sector en auge en, prácticamente, todo el mundo, es algo indudable e irreversible. Sus cifras de negocio, de volumen empresarial, de clientes y de expansión no paran de crecer y, por eso, hay que estar atentos al mercado y a su evolución si queremos no solo sobrevivir, sino progresar y tener éxito.

¿Te has planteado expandir tu negocio hacia lo online? Seguro que, al menos, lo has estado pensando ya, pero aunque todavía no hayas dado el paso, debes saber que aún no es demasiado tarde. En España, por ejemplo, según los datos de la La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) la progresión interanual del comercio electrónico es del 21,5 %. Y más del 40 % de la población compra por Internet de forma habitual.

Qué son el webrooming y el showrooming

​En el mundo del comercio electrónico hay dos conceptos muy importantes, cuya evolución expresa con claridad el cambio de tendencia que se está produciendo. El primero de ellos sería el webrooming. Este tiene mucha importancia en el marketing digital y consiste, fundamentalmente, en aprovechar la comodidad de Internet para conocer un producto, para compararlo con otros y para interesarnos por él, pero sin llegar a comprarlo de forma online. Es decir, finalmente, recurrimos a la tienda física para verlo, para tocarlo y para tener la seguridad de que compramos aquello que habíamos visto, de que no tenemos problemas con el envío o con la forma de pago.

Este concepto, por otra parte, se está viendo superado cada vez más por otro conocido como showrooming, que sería todo lo contrario. Aquí iríamos primero a la tienda física, veríamos el producto, lo probaríamos incluso, pero optaríamos por Internet para comprarlo por motivos como los menores precios, las promociones o la comodidad de que nos llegue a casa.

Como puedes ver, el comercio electrónico y el offline no tienen por qué estar enfrentados o divorciados. Puedes generar grandes estrategias de fusión y de integración de ambos con lo que conseguirás ganar clientes, aumentar tus ventas, crecer en reputación y diversificar tu oferta.

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