El marketing para pequeños comercios: apuesta por el micromarketing

Hay ocasiones en las que tomar decisiones sobre las diferentes técnicas de marketing tradicional o digital puede hacer que pequeños comerciantes sientan dolores de cabeza. Palabras como segmentación de mercado, buyer persona, estudio de mercado, experiencia del consumidor y un largo etcétera pueden sonar a un idioma extranjero si no estás metido en el mundo de la mercadotecnia.

Es posible que tú también te encuentres en esa situación. Quizás hayas escuchado a tu competencia contar cómo ha aumentado sus ventas gracias a la aplicación del marketing pero cuando has intentado implantar las técnicas te has visto sobrepasado por tanta palabrería. No te preocupes. Hoy vamos a explicar de manera muy sencilla algunas claves para que puedas aplicar fácilmente el micromarketing en tu comercio local.

¿Qué es el micromarketing?

Se trata de un término que engloba la aplicación y adaptación de técnicas de marketing en base a la geolocalización y a las características propias y concretas de ciertos grupos de personas.

En este aspecto, el público objetivo de una empresa se deja de considerar una masa homogénea e igualitaria. Se pasa así a realizar una segmentación y a individualizar por pequeñas agrupaciones que tienen necesidades y gustos independientes y diferentes. De esta manera se puede ofrecer un mejor servicio adaptando el producto, la distribución, el precio y las promociones.

Pero ¿cómo aplicar el micromarketing en tu pequeño comercio?

Lo primero que debes tener claro es que no solo debes conocer a tu público real, si no también a aquellas personas que quieres que se conviertan en tus futuros clientes. Es decir, a tu público objetivo. Cuando realmente sepas qué es lo que ellos necesitan y quieren es cuando estarás en condiciones de poder aplicar correctamente las acciones de microsegmentación.

Para ello, lo mejor es que te dediques a hablar con ellos y a investigar sus hábitos y gustos. Tendrás que tener en cuenta sus edades, sus lugares de residencia, posiciones económicas, hábitos de consumo, estilo de vida, etc. Lo mejor es que te pongas en su lugar e imagines cómo es en su totalidad. De esta manera conseguirás saber todas sus necesidades y podrás adecuar tu oferta.

Imagina que tienes un pequeño negocio de venta de ropa y detectas que el barrio donde estás situado es un lugar con mucho tránsito de gente joven, ya que se encuentra en las inmediaciones de algún instituto o universidad. Debes aprovechar lo que sabes de tu público potencial para ganártelo como cliente. Quizás debas ofrecer un producto nuevo, como las últimas mochilas o bandoleras de moda. También es probable que puedas incorporar ofertas especiales para este público, como ofrecer descuentos interesantes presentando el carné de estudiante.

Y no debes olvidarte nunca de las técnicas digitales, ya que son un recurso sumamente útil para la micromercadotecnia. Si continuamos poniendo en práctica el ejemplo anterior, quizás podamos hacer anuncios en redes sociales geolocalizando por zona y edad. De esta manera, la gente que pasa continuamente por enfrente de tu escaparate puede ver tu publicidad en los medios sociales y recordar la marca.

Otro ejemplo: imagina que tienes una tienda de muebles donde has decidido sacar una promoción en puertas exteriores. Como experto en el tema sabes que si la gente va a poner una puerta nueva en la entrada de su vivienda, necesita un producto complementario: una cerradura. Quizás sea buena idea que realices un acuerdo con algún cerrajero que pueda hacer ofertas especiales a los clientes que cambien sus puertas contigo. ¡Las posibilidades son infinitas!

Así que ya sabes, aplicando sencillas técnicas de marketing como la segmentación puedes conseguir mejorar enormemente los resultados económicos de tu pequeño comercio. Aumentar ventas, fidelizar clientes, mejorar tu marca… cualquier cosa es sencilla con el micromarketing.

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