Que no te enteres por un cliente de que tu web se ha caído
Actualizaciones, copias, seguridad y vigilancia. Y alguien que mira cada semana, para que el domingo que algo falle no lo descubras por WhatsApp.
Sin permanencia en ninguno de los tres.
Tres, según lo que te juegues si se cae
Los tres llevan actualizaciones semanales, copias, vigilancia de seguridad y control de caídas cada cinco minutos. Cambia lo que pasa cuando algo va mal.
Básico
Web corporativa, blog o portfolio. Sin tienda.
Copia completa semanal con treinta días de historial, escaneo de malware semanal con una limpieza al año incluida, e informe mensual. Soporte por correo en 48 horas.
Avanzado
Pyme con blog activo o tienda pequeña.
Todo lo anterior, más copia de la base de datos a diario, tres limpiezas de malware al año, optimización trimestral y una hora de ajustes al mes. Soporte en 24 horas.
Premium
Tienda activa o web de la que depende la facturación.
Todo lo anterior, con escaneo diario, limpieza de malware ilimitada y sin coste, auditoría de seguridad trimestral escrita a mano y teléfono para urgencias que bloquean. Soporte en 4 horas.
Sin permanencia. Si un mes no te sirve, se da de baja y ya está.
Casi nadie mira su web hasta que deja de funcionar
Una web sin mantener no se rompe de golpe: se va quedando atrás. Un plugin sin actualizar, un certificado que caduca, una copia que nadie ha comprobado nunca. Y el día que falla, falla un domingo por la tarde.
Lo que pagas no es que alguien actualice: es que alguien se entere antes que tú.
Por eso los tres planes llevan control de caídas cada cinco minutos y un informe mensual de lo que se ha tocado. Para que sepas qué pasa con tu web sin tener que preguntarlo.
Lo que el mantenimiento no es
No es desarrollo
El mantenimiento sostiene lo que hay. Los cambios y las mejoras van por bono de horas o por proyecto, y se dice el precio antes de empezar.
No es una web nueva a plazos
Si lo que necesitas es construir algo, eso es un proyecto. Y probablemente antes convenga medir si merece la pena construirlo.
¿Sabes cuándo se hizo la última copia de tu web?
Si la respuesta es «no lo sé», esa es exactamente la razón de esta página. Veinte minutos y te digo en qué estado está.