Proyectos

Cuando hay que construir algo: una web, una tienda o quitarte un proceso de encima

Con una condición: antes de construir, medimos si merece la pena. Casi siempre hay que construir menos de lo que parecía al empezar.

El trabajo

Qué solemos construir

Cuatro tipos de encargo. Si lo tuyo no encaja en ninguno, probablemente tampoco encaje conmigo, y te lo diré en la primera llamada.

01

Webs y tiendas que tienen que vender, no lucir

Una web que hace su trabajo: se entiende, carga rápido y lleva a la gente donde tiene que ir. Y una tienda que no pierde pedidos los viernes por la tarde.

02

Integraciones, para que dos programas se hablen

Que tu tienda hable con tu programa de gestión, o tu formulario con tu CRM. Sin que nadie copie datos de una pantalla a otra.

03

Automatizaciones de lo que se hace a mano cada semana

Procesos que hoy alguien repite todos los lunes. Se miden, se ordenan y se quitan de en medio.

04

Rescates de algo que ya existe y no funciona

Coger un proyecto encallado, entender por qué falla y dejarlo funcionando. Aunque lo haya hecho otro.

Cómo se paga

25 %

más barata la obra

La obra sale más barata si te quedas

Un proyecto de los que más se contratan cuesta 3.900 € suelto. Si después seguimos trabajando juntos, son 2.900 €: la mitad al firmar y la mitad al entregar, y luego una cuota mensual con horas dentro durante doce meses.

No es para atarte. Es lo que hace que la obra salga a ese precio.

Los tres niveles

Qué entra cada mes

Son el mismo trabajo con distinta profundidad. Procesos es el que encaja en la mayoría de los negocios que me llaman.

2.000 €
la obra · 1.500 € si te quedas
190 €al mes después

Base

Necesitas que te construyan o te revisen la web.

Meses uno y dos: ponerla en marcha, dejarla fina, copias y vigilancia comprobadas.

Desde el tercero: dos horas de cambios al mes.

3.900 €
la obra · 2.900 € si te quedas
390 €al mes después

Procesos

Pierdes horas cada semana en procesos manuales.

Meses uno y dos: medir los tres o cuatro procesos que más tiempo consumen, y automatizar el primero de la lista.

Desde el tercero: una automatización nueva al mes y el informe de horas que has dejado de perder.

6.400 €
la obra · 4.800 € si te quedas
690 €al mes después

Socio

La operación entera depende de que esto funcione.

Meses uno y dos: el mapa completo de procesos con lo que cuesta cada uno, y la primera integración entre dos sistemas.

Desde el tercero: lo anterior más reunión mensual con acta y respuesta el mismo día laborable.

Permanencia de doce meses en los tres. Después, mes a mes, con treinta días de aviso.

Sin rodeos

Lo que te conviene, dicho claro

Si lo tuyo es una cosa concreta que se hace y se acaba, dilo en la llamada: hay casos en los que el proyecto cerrado te sale mejor, y te lo diré yo antes de que lo preguntes.

La cuota tiene sentido cuando vas a seguir pidiendo cambios cada mes. Entonces sale mejor a los dos: tú no pides presupuesto cada vez y yo no tengo que hacerlo. Y hay un efecto que no es menor — con una cuota corriendo, el proyecto no se eterniza, porque cada semana parada nos cuesta a los dos.

Por dónde se empieza

Antes de construir, la cuenta

Casi ningún proyecto empieza bien si no sabemos qué cuesta el problema. Por eso lo normal es empezar por el informe.

Se mide

Qué cuesta el problema, con tus cifras: veces al mes, minutos y quién lo hace.

Se ordena

Por lo que devuelve. No por lo difícil que parezca ni por lo que apetezca hacer.

Se descuenta

Entero, si contratas en treinta días. Del precio de la obra.

Empezar

Cuéntame qué quieres construir

Veinte minutos. Si creo que no hace falta construir nada, te lo digo — y me ha pasado más veces de las que parece.

Hablamos veinte minutos

Tecnología con sentido · Menos humo · Más criterio